Frank Gehry obligará a que “Titanium” suene en bucle en su despacho

 

gehry_party

Cree que es compatible la disciplina del trabajo con “petarlo a muerte” 

A pesar de que siempre se le había echado en cara un cierto abuso del titanio en su obra, parece que esta vez la devoción del arquitecto canadiense por el material ha sobrepasado lo constructivo y se ha extendido a todos los ámbitos de su vida, convirtiéndose en algo más cercano a una obsesión: “Si suena a titanio, le gusta”, comenta un compañero, “ve titanio en todos los niveles de su vida, incluso está intentando romperse la cadera a ver si pilla una nueva”.

Entusiasmado, Gehry comenta: “Es perfecta para trabajar, una metáfora exacta del proceso de creación: tranquila al principio, progresiva subida de ritmo y subidón final de la leche con becarios sin dormir en siete días al final”. Cuando se le reprocha lo pillada por los pelos que está la comparación responde que “hacemos lo mismo con todas las memorias de proyecto y nadie dice nada”.

En la oficina, la noticia ha sido recibida con cierto pesimismo: “La canción dura cuatro minutos. Eso son 15 titaniums a la hora y unos 150 por día. Me pregunto de verdad qué estoy haciendo con mi puta vida”, comenta un becario.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s